———EL FUTURO DEL PISTACHO ARGENTINO
Quienes somos
Impulsamos el cultivo del pistacho argentino con integración productiva, innovación tecnológica y visión de largo plazo.
———Desarrollo del proyecto
Nuestro raíces
Somos productores y exportadores de pistachos arraigados en San Juan, Argentina, con alcance global.
Nuestro proyecto comenzó en 1998 con una plantación de 75 hectáreas en Punta del Agua, departamento 25 de Mayo, donde la amplitud térmica, el equilibrio entre horas de frío invernal y calor estival, y la calidad del agua generan condiciones ideales para el cultivo del pistacho.
Hoy nuestra plantación ocupa 300 hectáreas de cultivo, contamos con un vivero productor de plantas, y una planta de procesamiento con tecnología de última generación.
Somos Marcelo Nemirovsky, empresario dedicado al sector de la energía recargable, Pablo Camilo García, y un equipo de 28 personas de la comunidad local, comprometidas con la producción de pistacho de alta calidad.
La paciencia y la visión a largo plazo son aspectos clave del negocio ya que los árboles pistacheros demoran alrededor de 10 años en alcanzar su punto de plena producción.
Desarrollamos todo el ciclo productivo del pistacho, desde la germinación de semillas en nuestro vivero, la plantación y la cosecha hasta el procesamiento, envasado y comercialización. En el proceso, producimos conocimiento en colaboración con técnicos y académicos de universidades nacionales e internacionales.
Nuestros pistachos se comercializan en Argentina y en mercados internacionales, con exportaciones a España, Italia, Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay, Colombia, Ecuador y Rusia.
Nuestra experiencia como productores y viveristas nos permite asesorar a emprendedores en el desarrollo de nuevas plantaciones y proyectos de cultivo de pistacho en Argentina.
———calidad desde el comienzo
Buenas prácticas
———pistachos con futuro
Energía renovable
En nuestras fincas, el sol no solo madura los pistachos: también genera la energía que impulsa nuestra producción. Como productores de pistacho, entendemos que cada decisión dentro de la cadena de valor impacta en nuestro ambiente. Por eso dimos un paso decisivo hacia una producción más sustentable: incorporamos energía fotovoltaica para reducir de forma significativa nuestra huella de carbono.
Este cambio es estructural. Nos permite abastecer nuestros procesos con energía limpia y renovable, optimizar el consumo energético, y ofrecer a nuestros clientes y consumidores un valor agregado real: pistachos cultivados con respeto por la tierra, uso eficiente del agua y procesos de elaboración orientados al cuidado de las generaciones futuras.
En un mundo donde la trazabilidad y el impacto ambiental definen la competitividad, elegimos liderar con acciones. Creemos que la calidad no se mide solo en sabor, tamaño o rendimiento: también se mide en compromiso con el planeta.
Nuestros pistachos recorren mercados internacionales, pero su origen siempre habla claro: energía solar, huella mínima, futuro sostenible.